En soledad

No entiendo qué es lo que pasa.
No entiendo qué sucede.
Hay algo en mí que no encuentra su sitio.
Hay algo en mí que no sabe, desconoce.
Lo peor de todo, se esconde, no deja que lo encuentre.
Quizá algún día, cuando llegue.
…si llega.
Le preguntaré.
Tal vez no me conteste.
Tal vez se quede en silencio.
Entonces, me intrigará y me aterrará.
Porque no podré ayudarlo (ayudarme).
Me doy cuenta que no estoy hecho para la soledad.
De verdad.
Me gusta ser solitario, pero no me gusta estar solo.
Me gusta aprender, estar con personas que me aporten algo.
Ahora conozco realmente a la soledad; no es lo que quiero.
¿Qué haces cuando estás realmente sólo?
No hay amigos.
No hay alguien.
Ni un ser vivo al rededor.
Sólo, absolutamente sólo.
¿Salir?
¿A dónde?
¿Escribir?
Sí.
¿Y después?
Vuelve la soledad.
¿Y qué haces?
Leer.
¿Y luego?
Regresa el silencio.
¿Llorara?
¿Recordar?
¿Dormir?
¿Qué haces?
A final de cuentas, continuas en soledad.
¿Será ese el destino?
Estar sólo.
Una vez un maestro me dijo que tengo que aprender a estar solo.
Sigo tratando de aprender.
Pero es demasiado difícil.
Sin embargo,
creo que ha llegado el momento de aprender.
¿Cómo?
Con muchos huevos.
No hay de otra.
Pero,
¡Vergas!
Se siente de la chingada.

(Palabras para entender la ausencia)

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